ABANDONEMOS EL MIEDO

LA REALIDAD SE NOS HACE PATENTE EN ESTE REPORTAJE QUE NOS OFRECEN AHORA Y AQUI, SIN NINGUN MIEDO QUIERO COMPARTIRLO CON VOSOTROS YA QUE APRECIAREIS MEJOR EL ARTE EN SU INTERIOR.
EL MIEDO NO DEBE EXISTIR YA QUE SI NO SOMOS LIBRES ES PORQUE NO QUEREMOS YA QUE NACEMOS LIBRE PERO LA SOCIEDAD NOS ABSORVE CON SUS MIEDOS A NO TENER NADA O PERDERLO TODO, SIGAMOS NUESTRO CAMINO SIN MIEDO Y SEGURO QUE TODO SE HARA MENOS AMENO Y MAS INTERESANTE. LA PALABRA MIEDO LA INVENTAMOS NOSOTROS Y EN REALIDAD ES SOLO UNA BJA FRECUENCIA QUE AFECTA A NUESTRO CAMPO GRAVITATORIO.

¿Qué es un símbolo? En esencia, algo que representa algo más. La palabra “simbólico” es definida como “La práctica de representar cosas por medio de símbolos o de atribuír sentido o significado simbólico a objetos, acontecimientos o relaciones”.

Sí, bien, pero sabemos que hay más en cuanto al simbolismo que una definición prolija. Cuando decimos que algo es “simbólico” queremos decir que algo tiene un sentido más profundo, pero es uno que nosotros no podemos definir completamente o explicar tan bien en palabras. Y ésta es una de aquellas palabras encantadoras que insinúa el misterio. Es interesante, pero la palabra “simbólico” parece ser altamente simbólica… lo que es irónico.

Soy una astróloga, así que para señalar lo obvio, trato con el lenguaje del simbolismo sobre una base diaria. La astrología es un “lenguaje simbólico”… y los símbolos son los glifos de los signos y planetas, y el arreglo del horóscopo mismo. Los símbolos de la astrología comunican la información.

Los símbolos son realmente paquetes de información. Más exactamente, un símbolo es un campo de información. Es decir, una imagen, ya sea una forma o un color, o una combinación de ambos, que comunica a nuestras percepciones una información específica. La información existe antes que nada en el nivel del patrón de frecuencia o de un patrón vibracional. Esta vibración o patrón de frecuencia viaja en ondas. Todo es información en forma de onda, antes de ser algo más. Todo lo que vemos, oímos o percibimos en el universo existe primariamente como información en forma de onda. Es sólo cuando decodificamos la onda o el patrón de frecuencia, que parece real, sólido o de algún modo perceptible. Hasta que decodificamos esta forma primordial de información, permanece en el nivel del universo metafísico: invisible, no oída, intocada, desconocida, no evidente. Pero está allí, codificada en un patrón de ondas que está más allá del rango de frecuencia de nuestro aparato sensorial. Una vez que decodificamos la información, que es electromagnética en su naturaleza, nos damos cuenta de ella, la percibimos. Tal percepción puede ser consciente, o puede soslayar la mente consciente completamente e ir directamente a nuestra mente inconsciente. La percepción ha ocurrido, a pesar de todo. En algún nivel hemos percibido el campo de energía que el símbolo comunicó y que ha hecho impacto sobre nuestro campo de energía.

Los símbolos son percibidos entonces en un nivel consciente, o en uno inconsciente. Muchos de nosotros somos conscientes del hecho de que en este mundo nuestra percepción está siendo constantemente manipulada. Esto es hecho en una variedad de formas, y una de ellas es mediante el simbolismo. Por qué esto es así, es materia de otra discusión. Y es una grande. Por el momento, quedémonos con este hecho: nuestra percepción está siendo manipulada por medio de la percepción consciente o inconsciente de los campos de información contenidos en los símbolos.

Los símbolos son potentes transportadores de información, porque en un pequeño paquete pueden estar contenidas múltiples capas de significado. Vemos esto en la astrología. El símbolo para Saturno, por ejemplo, nos dice que podemos estar tratando con la energía del tiempo, la autoridad, el control, el miedo, la ansiedad, el bloqueo, la restricción, la limitación, la disciplina, el trabajo duro, la dificultad, los límites, las estructuras físicas, el envejecimiento, la ley, los huesos, los dientes, el esqueleto, el color negro, etcétera. Vemos de esta lista que Saturno tiene algo que ver con el mundo físico, material, de tres dimensiones. Una vez que vamos más allá de este reino tridimensional, el tiempo, por ejemplo, no tiene ninguna importancia. Vemos también que Saturno tiene mucho que ver con el miedo y el control y las limitaciones y leyes del mundo material: Saturno, en una palabra.

El campo de frecuencia vibratoria que emana del planeta Saturno es comunicado a nuestra mente consciente, y de una forma más preocupante, a nuestra mente inconsciente, mediante el lenguaje del simbolismo. Esto significa que el campo de frecuencia del miedo y el control afecta nuestro propio campo de frecuencia, y de esa manera lo cambia (cuando dos campos se tocan, ambos son alterados) sin que nosotros siquiera lo sepamos. El simbolismo de Saturno va lejos más allá de la astrología: impregna nuestra cultura en cada nivel. Todas las religiones organizadas son abundantes en el simbolismo de Saturno: está la cruz (un símbolo de Saturno, que representa la intersección del espíritu con la materia), el kaabar (un símbolo de Saturno), y los trajes negros del clero (simbolismo de Saturno otra vez), por mencionar sólo unos pocos. El satanismo (obviamente de la palabra Saturno) y la magia negra emplean símbolos (el pentagrama, el cráneo y las tibias cruzadas, la cabra con cuernos Bafomet) y el poder de las palabras (otra forma de simbolismo) para invocar (malas) energías específicas para lograr resultados específicos.

Vemos el satanismo descaradamente promovido en el mundo del espectáculo hoy a través del simbolismo. El simbolismo de Saturno es visto con frecuencia en las masónicas baldosas cuadradas blancas y negras de los pisos de los edificios de las catedrales (control) y del gobierno (control). Está a menudo presente en logotipos corporativos, junto con, por supuesto, una multitud de otros campos de información, diseñados para comunicar mensajes específicos a un público ingenuo.

La energía de Saturno es la energía del temor y del control, y es la energía que define más claramente la densa y material tercera dimensión, el lugar donde la energía en forma de onda reduce su velocidad al extremo, lo que provoca la apariencia de solidez. Este es el mundo de las formas, el mundo de las formas finitas. El mundo que Saturno rige, como decimos en astrología.

A medida que nos movemos hacia la nueva Era, o la nueva tierra como Eckhart Tolle la denomina, las garras del mundo físico comienzan a soltarse, el dominio de Saturno comienza a derrumbarse. Más de nosotros comienzan a darse cuenta del hecho de que nada es sólido y que todo es energía, y por lo tanto todo es una frecuencia vibratoria. La energía del temor y el control es sólo eso, una frecuencia. Es una frecuencia que cuando es introducida en nuestros campos de energía individuales tiene el potencial para interrumpir su coherencia. El malestar y la enfermedad son manifestaciones de campos de energía interrumpidos. Los campos de energía incoherentes nos ponen enfermos, ellos nos hacen emocional y mentalmente inestables, ellos roban nuestra alegría y la sustituyen por el dolor. Como si no fueran suficiente los asaltos sobre nuestros campos de energía que vienen del ambiente externo en forma de EMFs (los campos electromagnéticos de frecuencia diferente a la nuestra propia) y productos químicos en nuestra comida y agua, pesticidas y chemtrails, estamos siendo atacados simultáneamente con frecuencias generadas mediante el simbolismo, diseñadas (por aquellos que saben) para interrumpirlos posteriormente y mantenenrnos bajo la sujeción del miedo y el control. Cuando la gente es temerosa, es más fácil de controlar, y en eso consiste la agenda. La religión es un claro ejemplo del control por medio del miedo. Sólo hay que mirarla. Las religiones organizadas son maestras en aquello de dividir para reinar, y abundantes de simbolismo: el simbolismo de Saturno.

Entonces ¿dónde nos deja esto?. La respuesta es simple: cuando somos conscientes del juego, aquél de la manipulación de nuestras percepciones, podemos desconectarnos de él. Ya no somos susceptibles a la manipulación una vez que lo vemos. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de anular los mensajes y frecuencias que vienen a nosotros por medio del simbolismo que está en todas partes alrededor de nosotros, pura y simplemente sabiendo que está allí. Podemos decidir apartarnos, y concentrarnos en cambio en cosas más positivas. Tal como podemos decidir no mirar las noticias de la televisión, o no leer los diarios, porque sabemos que nuestros campos de energía están siendo afectados negativamente por hacer aquello, podemos reírnos de las tentativas patéticas de manipularnos, aunque sean de aquellos que parecen saber más sobre el mundo escondido (ocultista) que la mayor parte de nosotros.

No tenemos que jugar el juego. La gente sólo juega el juego porque ellos son inconscientes de que lo están jugando. Y es un juego. No es real. Todo el asunto es una ilusión. Es la ilusión de un mundo que parece ser sólido y verdadero, cuando de hecho no consiste sino en campos de energía cambiantes y entremezclados. Tomamos todo esto demasiado seriamente. Ah, y eso es Saturno otra vez: la seriedad. La seriedad y la responsabilidad (usted tiene que trabajar duro y ser serio, ¡o usted no sobrevivirá!). Éste es el dominio de Saturno. El tiempo es otro rasgo del “programa Saturno”, y mire cuán controlados estamos, cuán tensionados estamos por el tiempo. Quizá es tiempo para desengancharnos del programa. Otro pensamiento: cada uno de nosotros tiene a Saturno en nuestras cartas astrológicas. No podemos hacer que se vaya; estaba allí en el cielo en el momento de nuestro nacimiento. Estamos siendo afectados por el programa de Saturno tan ciertamente como cada uno en el planeta. Pero lo que podemos hacer es cambiar la energía de Saturno mediante la conciencia. ¡Cambiar el programa! (Y ése tambien es otro tema).

Ahora que me he concentrado demasiado sobre lo negativo aquí, se requiere un poco de equilibrio: el simbolismo tiene la capacidad de comunicar información que es positiva y con ello de elevar. Piense en una imagen que para usted sea grata. Mire alrededor suyo ahora, y estoy seguro que usted verá un mundo de campos de información, un mundo de símbolos viniendo hacia usted, que hablan a su alma. El mundo del simbolismo negativo habla a algo más. Habla al cerebro izquierdo, el ego, el lado suyo que conoce el miedo y cree en (la ilusión de) la separación. Siempre es una elección la que tenemos que hacer: ¿qué escucharemos… y qué veremos?: ¿el ego, la separación, el miedo… o la unidad, la alegría, el afecto?.

La energía de Saturno es una realidad, si compramos la realidad de este reino material. Si no lo hacemos… no lo es. Cuando nos movemos más profundamente en la transformación, creo que la solidez del mundo comenzará a ablandarse y a disolverse, y percibiremos dimensiones más allá de ésta. El infinito ya está dando a conocer su presencia. Entenderemos que el mundo finito que vemos y sentimos alrededor de nosotros es sólo un aspecto de un cuadro mucho más grande. Entonces, los manipuladores estarán luchando por una causa perdida. Los días de nuestra esclavitud mental se terminarán y seremos realmente creadores de nuestra propia realidad.−

Fuente: EditorialStreicher
– See more at: http://leshowdetruman.blogspot.com.es/2013/10/el-simbolismo-saturno-y-la-energia-de.html#more

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Conciencia y pensamiento. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s