EL CONSORCIO INTERNACIONAL DE PERIODISTAS DE INVESTIGACION QUE DESCLASIFICO LOS PAPELES DE PANAMA RECIBE EL DINERO DE LA FUNDACION ROCKEFELLER Y EL MAGNATE SOROS, OSEA QUE AL FINAL ES TODO UN BUEN MONTAJE PARA TIRAR DE LA MANTA DE IZQUIERDA A DERECHA ANTES DE QUE SE LLEGUE A LA RAIZ DEL PROBLEMA MUNDIAL Y ES LA CREACION DE UNA DEUDA INVENTADA PARA EL BIEN DE UNOS POCOS. AQUI OS DEJO EL REPORTAJE DE EL ESPIA DIGITAL.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) difundió el pasado domingo parcialmente los llamados ‘papeles de Panamá’, documentos que recogen la supuesta relación de empresarios, funcionarios públicos de alto nivel y celebridades con paraísos fiscales.

Según el sitio web de la organización, entre los donantes recientes se hallan compañías como la Open Society Foundations, cuyo presidente es el magnate y especulador financiero estadounidense George Soros, y la Fundación Ford, con sede en Nueva York. En este sentido, esta última “está conectada con la CIA y se ha especializado en propaganda cultural internacional desde finales de la Segunda Guerra Mundial”, señala el columnista Kurt Nimmo en el portal Infowars.

La página oficial del consorcio periodístico señala que “fundado en 1997 por el periodista estadounidense Chuck Lewis, el ICIJ se inició como un proyecto del Centro para la Integridad Pública (…) centrándose en cuestiones como la delincuencia transfronteriza, la corrupción y la rendición de cuentas del poder”.

Según la información del sitio web del Centro para la Integridad Pública, entre los principales financiadores institucionales se encuentran la Fundación de los Hermanos Rockefeller y la Fundación de la Familia Rockefeller, ambas pertenecientes a la más importante, poderosa y reconocida ascendencia estadounidense. Asimismo, aparecen compañías como la Fundación Goldman-Sonnenfeldt, la Fundación Kellogg y la corporación Carnegie de Nueva York. Los datos oficiales señalan que todos ellos han contribuido al organismo con 20.000 dólares o más en 2014. Sin embargo, no existen informaciones sobre lo poderosa que puede ser la influencia de estos fondos en las diversas actividades que realizan los miembros del ICIJ.

WikiLeaks denuncia que EE.UU. financió el ataque contra Rusia

Este martes WikiLeaks publicaba a través de su cuenta de Twitter que “el ataque de los ‘papeles de Panamá’ contra Putin fue organizado por la [organización Organized Crime and Corruption Reporting Project] OCCRP, tiene como objetivo Rusia y los países de la antigua Unión Soviética y financiado por la USAID y Soros”.

Además, en otro mensaje especificaba que aunque las “afirmaciones de que los ‘papeles de Panamá’ en sí mismos son una ‘trama’ contra Rusia no tienen sentido”. Sin embargo “la organización de D.C. [Washington] y el dinero de la [Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional] USAID inclinaron la cobertura”.

Esta filtración masiva de documentos financieros sobre empresas en paraísos fiscales se convirtió rápidamente en el tema principal de la actualidad informativa de todo el mundo. Según los materiales descubiertos, 11 millones y medio de documentos procedentes del despacho de abogados panameño Mossack Fonseca, doce jefes y exjefes de Estado, así numerosas figuras del ámbito político, cultural y deportivo de diferentes países, pueden estar vinculados a empresas en paraísos fiscales. Entre los nombres mencionados en la investigación figuran el futbolista Lionel Messi, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, y el padre de David Cameron, primer ministro de Reino Unido. Aunque en los documentos no se hace mención al presidente de Rusia, medios occidentales han centrado la investigación en su persona.

Olvídense de Panamá: es más fácil ocultar dinero en EE.UU.

Hasta el momento unas 200 personas con domicilio en EE.UU. han sido reveladas como clientes de Mossack Fonseca, el bufete de abogados panameño en el centro del escándalo de la mayor filtración en la historia de documentos financieros vinculados a sociedades opacas. El número es reducido si lo comparamos con los ciudadanos de China, Suiza, Rusia o el Reino Unido que negociaban con la firma.

La razón puede ser lo fácil que es crear una sociedad opaca en EE.UU.

“No hace falta ir a Panamá ni a otros paraísos fiscales. No son los únicos lugares donde funcionarios corruptos y otros criminales pueden blanquear su dinero. Lo pueden hacer en cada estado de EE.UU.”, afirmó Shruti Shah, vicepresidenta de programas y operaciones de la organización anticorrupción Transparencia Internacional.

Shah explicó que en cada Estado uno puede convertir una sociedad de responsabilidad limitada –u otro tipo de entidad– en anónima sin necesidad de revelar al beneficiario.

“De hecho, [el estado de] Delaware es tan sinónimo de sociedades anónimas y compañías opacas que ha sido descrito por Transparencia International como uno de los símbolos de corrupción”, afirmó la vicepresidenta de la organización en declaraciones recogidas por el británico ‘The Guardian’.

Debido a sus leyes empresariales, Delaware es líder estadounidense en el registro de compañías. Más de un millón de entidades empresariales han sido inscritas allí, según el portal oficial del estado. Entre otros estados populares en este respecto se encuentran Nevada, Wyoming, Texas y Florida.

El término ‘paraíso fiscal’ evoca habitualmente la imagen de algún lugar remoto como Belice o las Islas Caimán. Sin embargo, EE.UU. fue en 2015 tercer país del mundo en el ‘ranking’ de los páraísos fiscales más atractivos para quienes buscan ocultar su dinero después de  Suiza y Hong Kong. Panamá se situó solo en el decimotercer lugar en una clasificación publicada por el grupo activista Tax Justice Network.

Descarado: EEUU “puede” ampliar la lista de sanciones contra Rusia debido a papeles de Panamá

Moscú, (Sputnik). – Estados Unidos puede introducir sanciones en contra de los que ayudaron a las personas y empresas a evadir medidas restrictivas respecto a Moscú por la crisis en Ucrania, debido a los documentos de la empresa Mossack Fonseca, informó la agencia Bloomberg citando una fuente informada.

Según el interlocutor de la agencia, EEUU planea analizar los documentos publicados, que supuestamente pertenecen a Mossack Fonseca, para buscar información sobre las personas que ayudaban a las empresas y ciudadanos a evadir sanciones en contra de Rusia, y posteriormente incluirlas en la lista negra.

La fuente destacó que la nueva lista de sancionados puede publicarse en junio de 2016, el mismo plazo que la toma de decisión por la Unión Europea sobre el futuro de las sanciones.

El diario alemán Sueddeutsche Zeitung publicó anteriormente extractos de Los Papeles de Panamá, un informe divulgado el domingo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) basado en la filtración de los documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, que presuntamente evidencian la implicación de varios jefes de Estado y de Gobierno en esquemas opacos, entre ellos varias personas vinculadas al presidente ruso Vladímir Putin.

En la lista de los rusos implicados, en particular, figuran los vinculados con Putin: los empresarios Arkadi Rotenberg, Suleiman Kerimov, Yuri Kovalchuk; el ministro de Desarrollo Económico, Alexéi Uliukáev, y la esposa del portavoz del Kremlin Dmitri Peskov, Tatiana Navka

A pesar de que las publicaciones no contienen ningún dato directo sobre el presidente ruso, Peskov está seguro de que Putin es el objetivo principal de estos ataques informáticos.
La UE, EEUU y otros países occidentales acusan a Rusia de tener un papel desestabilizador en el conflicto en este de Ucrania y aprobaron varios paquetes de sanciones contra ciudadanos, empresas y sectores enteros del país, a lo que Moscú respondió con un veto agroalimentario.

Las medidas restrictivas europeas contra 146 personas y 37 empresas estarán en vigor hasta el 15 de septiembre de 2016, mientras que las limitaciones a varios sectores de la economía rusa se mantendrá en pie hasta el 31 de julio de 2016. (Sputnik)

No te dejes engañar: este es el objetivo final de los “papeles de Panamá”

El portal El Robot Pescador se hace eco de algunas claves del “escandalo” de la filtración panameña aportadas por el medio estadounidense Zerohedge. Una de las primeras cuestiones que surgió en muchos medios alternativos (y que prácticamente pasó “desapercibida” en los medios de comunicación de masas), es la misteriosa ausencia inicial de clientes norteamericanos del bufete Mossack Fonseca.

Según medios norteamericanos como Zerohedge, las primeras filtraciones al respecto, hablan de unos 400 clientes norteamericanos, ninguno de los cuales, sospechosamente, puede considerarse de “altísimo perfil”.

De hecho, mucha gente se está empezando a preguntar por qué razón, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) no hace público el listado completo de los archivos filtrados para que todo el mundo pueda consultarlo libremente, tal y como ha hecho hasta ahora Wikileaks cuando ha filtrado documentación comprometedora.

En una entrevista realizada por la revista Wired al director del ICIJ, Gerard Ryle, se le preguntaba precisamente esto.

Y así es como respondió Ryle:

Ryle dice que los medios de comunicación no tienen planes para liberar el conjunto de datos completo, como hace WikiLeaks, argumentando que al hacerlo expondría la información sensible de particulares inocentes, junto con la información de figuras públicas que es en las que el grupo de periodistas ha centrado su atención.

“No somos WikiLeaks. Estamos tratando de demostrar que el periodismo se puede hacer de manera responsable”, sostiene Ryle.

Ryle afirma que aconsejó a los reporteros de todos los medios de comunicación participantes en el asunto que “actuaran en función del interés público de su país”

Esta declaración expone inadvertidamente muchos de los factores sospechosos que rodean al asunto y que vamos a ir exponiendo en este artículo.

Para empezar, acusa a Wikileaks de “ser irresponsable”, caracterizando a su vez a los periodistas del ICIJ (es decir, de los medios de comunicación de masas), como “auténtico periodismo responsable”.

Y la respuesta de Wikileaks, no ha podido ser más acertada y demoledora.

A través de su cuenta de Twitter, Wikileaks ha acusado al ICIJ de haber sido financiado por diversas fundaciones que se dedican, exclusivamente, a defender los intereses norteamericanos en todo el mundo.

Es decir, este asunto está siendo financiado directamente por gente como el multimillonario George Soros (a través de su fundación Open Society), la Fundación Ford o la USAID, (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional), un organismo aparentemente independiente que sin embargo sigue las directrices estratégicas del Departamento de Estado de EEUU (Ver: El identificativo #PanamaPapers de la “investigación” de los papeles de Panamá pertenece a un agente del Departamento de Estado norteamericano que recibió más de 6 millones de dólares para sus “actividades”).

Así pues, que nadie se deje engañar: esto no tiene nada que ver con“perseguir a los más poderosos”, “acabar con los privilegios de las élites” o “sentar las bases de un mundo mucho más transparente”.

Sabiendo quién está financiando el caso, podemos deducir claramente que esta maniobra mediática a escala masiva, obedece a los intereses de determinadas élites, en detrimento de otras (que quizás no son tan“élites” como nos habían hecho creer, o como ellos mismos creían ser).

Analicemos un poco la estructura general de todo este asunto.

La propia declaración del director del ICIJ, Gerard Ryle a la revista Wired, nos pone sobre la pista de lo que podría estar sucediendo en realidad.

Para empezar, el ICIJ se está negando inicialmente a hacer públicos todos los datos de la filtración para que cualquiera los pueda consultar libremente.

Son solo los periodistas que trabajan para el ICIJ (financiado por quién está financiado), los que deciden de manera unilateral quién es expuesto a la vergüenza y quién no lo es, bajo el vago pretexto de “no exponer información sensible de particulares inocentes”.

Pero nadie sabe quiénes son esos “particulares inocentes”.

De hecho, al no hacer públicos los datos, el ICIJ puede encubrir información relativa a personas influyentes y nadie se va a enterar de que lo están haciendo.

¿Cómo alguien con dos dedos de frente, puede creer en las supuestas“buenas intenciones” y en la “transparencia” de un organismo como el ICIJ, financiado directamente por organizaciones al servicio de las élites norteamericanas y de personajes tan siniestros como George Soros?

Además sabemos que esta filtración perjudica principalmente a todos los paraísos fiscales que hacen la competencia a los paraísos fiscales norteamericanos, radicados en los estados de Nevada, Wyoming y Dakota del Sur y que son promovidos por la principal mafia bancaria del mundo, el clan Rotshchild.

Aunque mucha gente se niegue a aceptarlo, movida por su odio y desprecio (justificados), hacia los más ricos y poderosos y sus trampas para evadir impuestos, lo cierto es que cada vez se hace más evidente que tras todo este asunto se oculta una maniobra de manipulación a gran escala y a múltiples niveles.

Una gran maniobra de la que conocemos vagamente sus principales patrocinadores, pero de la que difícilmente podremos conocer los detalles concluyentes, pues su complejidad y profundidad posiblemente escape a nuestro control.

Sabemos, tal y como expone el propio director del ICIJ, que la información completa sobre los clientes del bufete Mossack Fonseca, no se hará pública y que serán unos pocos periodistas de los diferentes países afiliados al ICIJ, los que decidirán unilateralmente quiénes son expuestos a la luz pública y quiénes no.

Es decir, esa información puede ser utilizada discrecionalmente como arma política para atacar a determinadas figuras contrarias a los intereses de los medios de comunicación que publiquen las informaciones (y de los poderes políticos a los que representan realmente).

Así pues, si un determinado grupo informativo que ejerce de fachada mediática de un conjunto de intereses políticos “X”, tiene acceso a estas informaciones, podrá utilizar las que más le convengan para atacar exclusivamente a las personas asociadas a un conjunto de intereses políticos “Y” enemigos de los suyos.

Estos enemigos no tienen por qué ser solo políticos. También pueden ser enemigos ideológicos, religiosos, étnicos, culturales, deportivos e incluso personales.

Pero esta quizás es una visión un poco superficial e ingenua de los hechos.

Podemos ir aún más allá.

Puesto que los interesados en utilizar toda esta información para sus propios intereses en cada país pueden ser muchos y muy variados, e incluso contradictorios ideológicamente entre sí (siempre y cuando no vayan contra los poderes que han financiado la filtración), podemos deducir que toda esta información filtrada, podría haber sido vendida o incluso subastada, utilizando como intermediarios a los principales medios que tienen acceso a ella desde el principio.

De ser esto cierto, la propia filtración podría convertirse a su vez en un inmenso negocio para sus promotores, colaboradores y subordinados.

Imaginen, a modo de caricatura, que ustedes son gente poderosa con una serie de intereses políticos y económicos de alto nivel y que un determinado grupo mediático que tiene acceso a los datos de esta filtración, se acerca a ustedes y les propone: “tengo información muy comprometedora sobre tu gran enemigo ‘fulanito de tal’. Si tú me pagas tanto, yo haré públicos los datos sobre sus negocios offshore en Panamá. Y si pagas la cuota Premium, además iniciaré contra él una amplia campaña de desprestigio”

Y esto a múltiples niveles dentro de todos y a cada uno de los países donde se publicarán las filtraciones. Y además, a medida que el escándalo avance, el precio irá aumentando y se multiplicará en periodos clave, como por ejemplo, antes de unas elecciones.

Así pues, esto podría ir mucho más allá de las filtraciones por intereses políticos. Esto podría ser un gran negocio a múltiples bandos y niveles, cuyas implicaciones son más enrevesadas de lo que pueda parecer inicialmente.

Pongamos un ejemplo: el caso de las denuncias contra Vladimir Putin.

Entre la gran cantidad de datos filtrados, había algunos relativos a personas vinculadas con Putin, que han sido ampliamente utilizados por medios occidentales para desprestigiar la figura del “incómodo” dirigente ruso.

Es evidente que la filtración, en este caso en particular, ha sido utilizada por determinados poderes occidentales como un medio para atacar y desprestigiar a Vladimir Putin y a Rusia en general.

Es obvio que han utilizado la filtración para atacar a Putin. Pero también es obvio que él no es la razón única y principal del asunto, por más importante que sea el presidente ruso.

Y esto nos lleva a cuestionarnos cuántos niveles de intereses podrían ocultarse tras todo este asunto de los “Papeles de Panamá”.

Tengamos en cuenta que cuando se inicia una operación de esta magnitud, nunca se hace con un solo y simple objetivo, sino que se planea para que obedezca a múltiples intereses y alcance diferentes metas.

Este caso podría estar estratificado por niveles de interés y por objetivos finales de la siguiente manera:

A- En el nivel más bajo, tendríamos a la población, que responde de forma refleja a todas estas filtraciones con gran indignación, pidiendo que se haga justicia con los implicados, sin tener ni la más remota idea de la montaña de intereses que se ocultan tras todo el asunto (de hecho, la mayoría de gente ni tan solo quiere saberlo, porque prefiere vivir en la ilusión de que “se están destapando los chanchullos de los más poderosos”...¡santa inocencia!)

B- En un nivel superior, tenemos a aquellos grupos, empresas, organizaciones o individuos con poder que compran la información filtrada en cada país, para atacar con ella a sus enemigos políticos, ideológicos, étnicos, religiosos, etc…

C- Por encima de este nivel, tendríamos a los diferentes gobiernos de cada país, que ven en la filtración la oportunidad de perseguir la evasión fiscal a todos los niveles, para conseguir ingresos para el Estado en un momento de “vacas flacas” y justificar además un aumento de la presión y el control fiscal sobre todos los ciudadanos.

D- En el nivel superior al de los gobiernos, encontramos el objetivo de núcleos multinacionales de poder occidental, que pretenden perjudicar a determinadas figuras de alto nivel político contrarias a sus intereses geoestratéticos, como por ejemplo, Vladimir Putin.

E- Aún por encima de ellos, está el interés de perseguir y acabar con los paraísos fiscales que hagan la competencia a los paraísos fiscales norteamericanos, para conseguir así que los evasores dejen de depositar sus capitales en ellos y se produzca un gran flujo de capitales fraudulentos hacia los paraísos fiscales de EEUU, mucho más opacos y difíciles de controlar (de momento).

En este nivel se encuentran altos poderes financieros como el que representa el clan Rothshchild y las élites financieras norteamericanas, que luchan por conseguir que EEUU se convierta en el principal (y si puede ser único) paraíso fiscal del planeta.

F- Y por último y como interés último a nivel más alto en toda esta compleja maniobra, tenemos el objetivo final de las auténticas élites: reconfigurar el mundo a nivel económico, político y social, para sentar las bases de un nuevo paradigma global; aquello que en determinados círculos alternativos se conoce como Nuevo Orden Mundial.

A este nivel, la persecución de los paraísos fiscales tiene como objetivo final promover la creación de organismos globales que se encarguen de controlar el mundo como un todo, bajo el pretexto de luchar contra el“fraude fiscal global”.

Uno de los puntos clave de esta presunta lucha contra el fraude fiscal global, es impulsar la eliminación del dinero físico, sustituyéndolo por dinero electrónico fácilmente trazable y monitoreable por bancos y gobiernos, bajo el pretexto de que de esta manera, “el fraude se hace imposible”.

El resultado final de esta maniobra será que todos los ciudadanos estarán bajo el control y el escrutinio directo y continuado de los bancos y los gobiernos, que en todo momento sabrán cuánto dinero tienen, cómo lo gastan, cuándo lo gastan, dónde lo gastan y de hecho, dónde están a cada instante; lo mismo que sucedería si cada ciudadano llevara insertado un microchip de seguimiento bajo la piel, como una mascota doméstica.

Es decir, estamos hablando de un poder absoluto sobre todos los ciudadanos del planeta, a los cuales, de hecho, se les podrá negar el acceso a su dinero cuando “se porten mal”, convirtiéndolos pues en esclavos totalmente dependientes de sus “amos”.

Y una vez creados todos los organismos de control fiscal global, el paso natural será crear un gobierno global, controlado precisamente por estas élites; un gobierno mundial cuyos brazos ejecutivos serán las corporaciones transnacionales y por debajo de ellas, los gobiernos de los estados que obedecerán directamente sus intereses durante el periodo de transición que transcurrirá hasta la privatización completa de todos los poderes públicos.

Todo esto es lo que creemos que se oculta realmente tras el escándalo de los “Papeles de Panamá”.

Estamos ante un conglomerado de intereses entrecruzados a múltiples niveles, en el que los propios implicados a cada nivel, ni tan solo saben para qué intereses trabajan en última instancia, gracias a la habitual técnica de fragmentación, estratificación y compartimentación de la información propia de cualquier operación a gran escala.

Desgraciadamente, la gente de la calle ni tan solo se enterará de lo que está sucediendo, manipulada como está por los medios de comunicación y los periodistas que trabajan en ellos.

Unos periodistas que en la mayoría de los casos, ni tan solo saben a qué intereses sirven cuando les contratan para vomitar toda esta propaganda, que ellos vergonzosamente califican de “información periodística”.

Es así de triste, aunque mucha gente se niegue a aceptarlo.

Fuente: http://www.zerohedge.com

Análisis: La jugada maestra detrás de la Operación “Panamá Papers”

Por Níkolas Stolpkin

Como bien es sabido, antes de tragar se debe masticar bien lo que se está llevando a la boca. Por estos días nos han dado de comer el famoso “Panamá Papers” como la “filtración de documentos confidenciales más grande de la historia”, con “11.5 millones de documentos” de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca. En los documentos se revelaría cómo personas con grandes capitales relacionadas con la política, los negocios, el deporte y el espectáculo estarían “ocultando sus riquezas”. Poniendo énfasis en posible lavado de dinero y evasión de impuestos.

Ayer, como bien recordarán, fueron las famosas filtraciones de Wikileaks, relacionadas con cables del Departamento de Estado estadounidense y sus embajadas por el mundo. Estas fueron reveladas por la gran prensa a finales del 2010, curiosamente un par de semanas antes de que cayera muerto Mohamed Bouazizi, cuya muerte desencadenaría lo que se denominaría como la “Primavera Árabe”.

Llama mucho la atención la relación que estas “revelaciones” gustan tener con los Grandes Medios de Comunicación Occidentales y la función que han venido cumpliendo. Por ejemplo: las revelaciones de Wikileaks tuvieron un rol activo en la “Primavera Árabe” que no deberíamos olvidar junto con los ataques cibernéticos de “Anonymous”, defensores de Wikileaks. No hay que olvidar que la difusión de aquellos cables, a través de los Grandes Medios, contribuyeron en parte a la desestabilización del Medio Oriente y el Magreb.

Hoy nuevamente tiene lugar esta relación Documentos-Grandes Medios de Comunicación, y que tal como ocurrió con los cables de Wikileaks, lo más probable es que cada cierto tiempo nos encontremos con muchas más “revelaciones”. Tal como si fuese una caja de pandora.

Operación “Panamá Papers”

Pero ¿de dónde proviene tamaña filtración? Todo lo que sabemos es que la información fue obtenida de una fuente anónima, progresiva y gratuitamente desde hacía más de un año, o un año aproximado, por el diario alemán Sueddeutsche Zeitung y que, para procesar tamaña cantidad de información, fue compartida benévolamente con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (International Consortium of Investigative Journalists – ICIJ), creada en 1997 por iniciativa del Center for Public Integrity.

¿Quién financia al Center for Public Integrity? Puras perlas. Las más destacables: Rockefeller Brothers Fund, Rockefeller Family Fund, Open Society Foundations, Ford Foundation, Carnegie Corporation of New York, etc.

¿Quién financia al ICIJ? Entre los más destacados se encuentran la Open Society Foundations y The Ford Foundation. La primera está directamente ligada con el conocido especulador financiero George Soros que, a su vez, es miembro activo del Council on Foreign Relations (CFR), la estructura más influyente de la política exterior estadounidense. La segunda es una fundación que históricamente ha estado relacionada con la CIA, y que le sirve de fachada, al igual que la USAID. Como bien algunos sabrán, George Soros se le conoce mucho por haber jugado un papel clave tanto en la conversión de los países socialistas de Europa al sistema capitalista (a finales de la década de los 80´) como en la “Revolución de las Rosas” en Georgia (2003). Y de la CIA no hay mucho que hablar, todos sabemos su papel que ni hace falta presentación. América Latina la conoce muy bien.

No es que pongamos en duda las “revelaciones” de millones de documentos en manos de la ICIJ. Lo que ponemos en duda es el objetivo que buscan tales “revelaciones”.

Todos sabemos que estas prácticas del gran capital y los paraísos fiscales existen, y desde hace mucho que existen, lo que nunca sabemos son los nombres de quienes han transferido activos a estos paraísos fiscales. Pues bien, con el “Panamá Papers” se revelan los nombres que posee la firma Mossack Fonseca. El problema es que los Medios, sin conocer aún los orígenes de esos activos, lo relacionan automáticamente con prácticas oscuras. ¿O caso los Medios creen haber descubierto América?

Es así, entonces, como nos encontramos con una práctica habitual utilizada por los Medios: condenar antes de investigar, o llámese “sensacionalismo mediático”.

Al principio podíamos ver una clara tendencia a centrarse en la imagen de Vladimir Putin, presidente de Rusia. Pero resulta ser que su nombre, tal como han indicado, no se encuentra en tales “revelaciones”. Por lo que ya podemos sospechar de que todo se trataría de distraer y que cada país se encargue de tener su propio circo en casa.

Estados Unidos con la operación “Panamá Papers” estaría reafirmando, por un lado, su propaganda hostil en contra de sus enemigos, tales como Rusia, China, Venezuela o Siria, para así seguir apostando por la desestabilización de aquellos gobiernos no alineados a las directrices de Washington. Todo lo demás serían “daños colaterales”.

Y quién sabe si dentro de aquella lista de los “Panamá Papers” se encuentre Donald Trump o su círculo más intimo, y se vea perjudicado en su carrera por la presidencia de los Estados Unidos. Pero la información no es sacada al azar. Si Donald Trump está implicado, entonces podrían esperar el momento indicado. ¿Será la oportunidad para bajar a Donald Trump de la carrera presidencial?

El Mensaje

El mensaje que está enviando el asunto “Panamá Papers” es que los capitales ya no están seguros en paraísos fiscales como Panamá, el gran chivo expiatorio. Por lo que los grandes capitales podrían verse obligados a trasladar sus activos a un lugar más seguro y con menos restricciones.

Ahora bien, la pregunta sería dónde. Esta es la parte buena e interesante que hay que poner mucha atención. A principios del presente año (27 de enero) la afamada compañía de información financiera Bloomberg publicaba un interesante artículo firmado por Jesse Drucker, periodista de investigación, en el que destacaba que Estados Unidos se estaba convirtiendo en el “paraíso fiscal favorito de las grandes fortunas”. Según el artículo, el director de Rothschild & Co, Andrew Penney, aconsejaba a los grandes capitales a trasladar sus fortunas a Estados Unidos porque se había convertido en la “mejor opción”. Y efectivamente, ya existen firmas proveedores de servicios en paraísos fiscales que ya están trasladando sus clientes a Estados Unidos, señala. Pero ¿por qué Estados Unidos? Porque simplemente no está dispuesta a plegarse a las nuevas normativas de la OCDE firmadas en el 2014 (CRS o Norma de Información Común), la cual busca aumentar las medidas de control y transparencia para las cuentas bancarias depositadas en el extranjero. El artículo señala, y mucha atención aquí: “La firma (Rothschild & Co) dice que su desembarco en Reno (EEUU) responde al interés de las familias de todo el mundo por la estabilidad de EEUU”.

Una economía que ha perdido influencia en estas últimas décadas… No estaría mal que le reanimara unas fuertes dosis de capital.

Conclusión

Saquen sus propias conclusiones. Nosotros ya sacamos las nuestras. Si bien EEUU está reafirmando su propaganda hostil contra sus enemigos, toda esta operación mediática titulada como “Panamá Papers” trata más bien de una maniobra de “Shock” para que los grandes capitales se vean obligados a trasladar sus capitales a una zona segura y así, de paso, eliminar cierta competencia que pueda haber.

Por lo que podríamos especular que habrá, o ya está ocurriendo, una significativa fuga de capitales a paraísos fiscales más seguros. Y como podrán notar, Estados Unidos es “la mejor alternativa”. Los periodistas de “investigación” o los Grandes Medios, por supuesto, no están interesados en monitorear alguna “fuga de capital”, sino en animar el circo, por lo que difícilmente saldrá algo de aquello en los Medios.

Olvidémonos de si fulano o mengano aparece en los “Panamá Papers”, todo ello es distracción, especialmente diseñado para el vulgo. Allá ellos lo que quieran seguir distraídos con el circo. Lo cierto es que mientras nos distraen otros sacan provecho.

La operación “Panamá Papers” se trata de una maniobra inteligente para poder reactivar la alicaída economía de los Estados Unidos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en CONSPIRACIONES, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s